Mi primera semana en Bocas del Toro fue extraordinaria porque todo lo que veo y hago aquí es nuevo para mí y entonces todo me fascina.


Llegué en la isla el viernes entonces tenía dos días para explorar mí nuevo entorno antes de empezar mi pasantía. Caminé por las calles y puesto que la ciudad es muy pequeña, no me tomó mucho tiempo para ver una gran parte de la plaza. Fui encantada de la autenticidad del modo de vida y de los habitantes de Bocas del Toro. Las casas coloreadas, la gente sonriente y tan simpática, los pollos corriendo por la calle y el ruido de las olas darle luz a mis días.


Mi pasantía empezó el lunes. La escuela donde trabajo está en otra isla que se llama Solarte entonces cada día, Carlos, un hombre muy simpático, me transporta en su barca para llegar allí. No hay una mejor manera de empezar el día que navegar sobre el agua azul y disfrutar del sol y de una hermosa vista del archipiélago al mismo tiempo!
Mis estudiantes tienen entre 3 y 10 años y son adorables. Después de solo unas horas, ¡ya recibía abrazados! Me gusta mucho enseñar inglés a los niños incluso si a veces, es difícil mantener su atención. No conocen muchas cosas en inglés entonces debo hablar en español con ellos. No es fácil, pero es un desafío que me permitirá mejorar mi nivel de español. Esta semana, solo había 3 días de escuela, no sé porqué, pero estuve muy feliz de tener cuatro días libres!

Me dio tiempo para hacer muchas cosas como hacer kayak en el archipiélago o ir a la playa con mis nuevos amigos, Elinor, una chica de Suecia, y Gerardo, un habitante de Bocas.
La semana próxima, planeo hacer una excursión en la jungla, visitar un pueblo tradicional panameño y descubrir las otras islas.
Solo una semana aquí y ya me siento como en casa! #BocasLife

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